Cuando montas IA en tu administración, ¿cuánto de IA estás usando realmente?
Mi primera asignatura de IA fue en la carrera, allá por 2003-2004. Las palabras que más se repetían: datos, entrenamiento, patrones, heurística, inferencia, descubrimiento... Veinte años después siguen siendo las mismas, solo que en un mundo más globalizado, con más datos y más capacidad de proceso.
Sin miedo podríamos decir que utilizamos IA en nuestro trabajo si la conectamos a nuestros datos para que trabaje con ellos — ya vale hasta para el eslogan de marketing. Pero en el fondo hay dos niveles de IA muy distintos, y conviene no confundirlos:
→ La que extrae conocimiento nuevo — cruza volúmenes de datos que ningún humano podría procesar a mano y descubre patrones que antes eran, literalmente, indescubribles.
→ La que abstrae la técnica al usuario — no descubre nada nuevo, simplemente le pone delante a alguien lo que ya estaba en sus datos, sin que tenga que saber cómo sacarlo.
"Hazme una fórmula en Excel" o "Dame todos los expedientes de 2026" también es IA, aunque no lo parezca.
La primera es la que da vértigo y reescribe lo que creíamos posible. La segunda es la que cualquiera usa el lunes por la mañana sin darse cuenta de que la está usando.
¿Con cuál te quedas: la que descubre lo imposible, o la que hace fácil lo que ya era posible?
#TransformaciónDigital #InteligenciaArtificial
Comentarios
Publicar un comentario