Evaluar a un candidato en la Administración Pública es, sobre todo, evaluar cómo piensa.No sólo es suficiente con conocer la norma o la técnica: hace falta capacidad de abstracción para identificar qué principios subyacen bajo un caso concreto, y razonamiento ordenado en niveles para descomponer la problemática siempre enrevesada en partes más pequeñas (competencia, requisitos, planning, procedimiento, adecuación normativa, garantías y un largo etcétera) sin perder la visión de conjunto.
Es la diferencia entre aplicar un artículo de memoria y entender por qué existe. En un entorno normativo cada vez más cambiante, esa capacidad de estructurar el pensamiento vale más que cualquier temario memorizado.
#InteligenciaInstitucional #AdministraciónElectrónica
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